La leyenda urbana de los fluorescentes

Escrito por María Loureiro el día 25/02/2012 - 23:24

La crisis está tocando de lleno en las escuelas e institutos, y últimamente es habitual que en ellos se convoquen reuniones del profesorado en las que se solicitan medidas que conduzcan a un mayor ahorro de los recursos. El otro día hubo una en mi centro y en ella un compañero aseguró que era mejor no apagar los tubos fluorescentes de las aulas en el recreo, ya que se produce un mayor consumo de energía durante el encendido que el que se produce al mantenerlas encendidas.

¿Es cierto eso?
La respuesta es no. Se trata de una leyenda urbana muy extendida. Para comprobarlo podemos realizar una serie de cálculos: 

Por ejemplo, supongamos que tenemos un tubo fluorescente de 20W de potencia y que durante el encendido la potencia del mismo sea de 100W. Supongamos además que el fluorescente tarda 1 segundo en encenderse.

La energía consumida en el proceso de encendido sería:

  • Potencia durante el encendido: P= 100W
  • Tiempo que tarda en encender: t= 1s
  • Energía consumida durante  proceso de encendido: E= P · t = 100W  · 1s = 100J

Ahora calculemos el tiempo que debería estar encendido el tubo fluorescente para que consuma la misma energía que durante el encendido:

  • Potencia normal de trabajo: P= 20W
  • Energía consumida: E= 100 J
  • Tiempo necesario: E = P t   =>   t = E / P = 100J / 20W = 5 s

En conclusión, esta leyenda sólo sería aplicable si el recreo durase 5 segundos o menos.

Está claro que el problema de los fluorescentes no es el consumo de energía eléctrica. Entonces, ¿Por qué se dice que no se deben instalar en sitios en los que se van a encender y apagar frecuentemente? Esto es debido a que al encender y apagar con frecuencia una lámpara fluorescente se reduce la vida útil del tubo y del cebador. Sin embargo, si hacemos cálculos de consumo teniendo en cuenta este gasto de tubos y cebadores el resultado da que siempre compensa apagar las luces de una habitación si vamos a abandonarla por un tiempo superior a 5 minutos.

Así que ya sabéis, ¡a apagar las luces!

Para saber algo más sobre el funcionamiento de los tubos fluorescentes podéis visitar estas páginas:

Para leer más sobre esta leyenda urbana:

Nota: los datos utilizados para realizar los cálculos son aproximados, ya que no he encontrado los datos reales de intensidad o potencia consumida en el encendido. Si alguien los conoce se agradece que los indique en un comentario.