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28 Jun

Porque llevar ABP en tu cole debe ser como llevar ABS en tu coche (@ChelaRomero1)

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Así es. Tal y como el título de este humilde artículo reza, tener ABP en el colegio supone una ventaja imprescindible en cualquier centro educativo y en mi caso, como directora de un colegio público además me resulta inconcebible trabajar sin los proyectos al igual que no me sentiría segura viajando en un coche sin airbag.

Alguno pensará que esta chica exagera pero si me dais la oportunidad y termináis de leer este artículo, tengo la seguridad de que no solo os convenceré un poquito sino que además os sentiréis contagiados y os pasaréis el verano vislumbrando un prometedor 2016/2017.

Y cuando digo que os podéis contagiar lo digo en conocimiento de causa, puesto que año tras año, el maestro o maestra que ha llegado a Pinolivo se ha pillado el virus del ABP y ese no tiene vacuna. Paso a enumerar los síntomas:

  • La primera vez que te ponen en contacto con los proyectos, inmediatamente se sufre el primer síntoma: VÉRTIGO. Una sensación de vértigo te invade al ver que tienes que dejar tu zona de confort: tu otoño, navidad, primavera y verano; círculo, cuadrado, triángulo… o similar en distintas etapas educativas.
  • Tras este primer síntoma puedes sufrir un síntoma intermedio que no todos hemos sentido pero que es común: SUBIDA DE TEMPERATURA. Te escuchas soltando un “Jaaaaa!” escéptico a tu compañero, esa subida de temperatura se acompaña con una sensación algo desagradable, como la ofensa y es que sientes que el listo de turno viene a contarte que no estabas trabajando bien, o por lo menos eso interpretas.
  • Pero poco a poco, si sigues en contacto con el virus, te empieza a PICAR (no la piel, si no la curiosidad) y en ese momento ya no hay marcha atrás, te han contagiado.
  • El lado positivo es que los síntomas a partir de aquí son maravillosos: sientes la EMOCIÓN que infunde la innovación, la ilusión te invade y tu cabeza no para de inventar y dar vueltas. Te sorprendes a ti mismo pensando qué vas a hacer mañana, pillas extrañas anotaciones en cualquier lugar y llamas a horas intempestivas a cualquier compañero para compartir ese estado.

En Pinolivo (Marbella) hubo hace unos años una pandemia de ABP. El resultado fue devastador. Todos nos habíamos infectado: profesorado, familias, alumnado y hasta el resto de personal que toma contacto con el cole. Ya no había solución ni marcha atrás, ni vacuna ni ley de la inspección que remediara aquello. Aunque algunos de los que ya estábamos en el cole ya estábamos contagiados, fue tras la llegada de “la seño” ANA LAURA MALDONADO que estaba “proyectarizada” hasta el cogote cuando decidimos de forma masiva exponernos al virus.  Así fue como Pinolivo se convirtió en un Colegio de ABP: poco a poco cada una de las aulas de colegio iba cambiando conforme sus profesionales se sentían seguros con el cambio.

Hoy día tenemos la sensación de sentirnos afortunados, únicos, diferentes,… como me dijo ayer “la seño” Isa Becerra (uno de nuestros últimos fichajes): “me sentía un extraterrestre en todos sitios y por fin he encontrado mi planeta”.

Os animo a conquistar vuestros planetas, a contagiaros y ser contagiados, entonces entenderéis por qué un cole o instituto actual sin ABP es como un coche sin ABS.

En la imagen podéis ver el magnífico claustro actual contagiado, pero no os alarméis, solo estamos disfrazados para un proyecto.

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