Participa en el blog, comenta, conoce a otros autores...
17 Jun

De cómo contagiar a un docente con el virus del ABP (@aherrerosvega)

0
Tu voto: Ninguno

Por razones de privacidad y seguridad, mantendremos oculta la identidad de éste maestro. Lo llamaremos "Valiente", por ponerle un nombre y vamos a decir, para despistar, que trabaja en una clase de infantil en un centro del norte de España.

En estas lineas vamos a tratar un asunto algo espinoso. En el mundo de la educación existen maestros y maestras con inquietudes y con ganas de hacer cosas diferentes y que en un momento dado de su docencia, se han puesto el mundo por montera y han comenzado a trabajar de otro modo, muchas veces poniéndose en contra de sus propios compañeros. Y este es el caso de "Valiente", un maestro que un día decidió romper con lo establecido en las aulas y empezó a hacer cosas nuevas en su clase, comenzó a poner retos a sus alumnos y alumnas y empezó a enseñarles a investigar, les enseñó a construrir su propio aprendizaje desde cero. "Valiente" era una “isla” dentro de su colegio, ya que el resto del claustro funcionaba de forma tradicional y él fue el único que trabajaba a través de Aprendizaje Basado en Proyectos y Trabajo Cooperativo.

Era el bicho raro del cole. Sus compañeros y compañeras lo miraban mal, tenían recelo de lo que hacía. Unos preguntaban a veces, la mayoría susurraba en corrillos en el patio y se callaban cuando él llegaba. "Valiente" no se molestaba porque sabía de qué hablaban y tenía la seguridad de que algún día tendrían que tragarse sus palabras, porque estaba convencido de que lo que hacía en su clase estaba bien, se sentía contento, como un niño chico con un juguete nuevo. Por primera vez tuvo libertad de hacer lo que quería dentro de su aula, pudo destapar su creatividad y su buen hacer. A su vez, sus alumnos y alumnas estaban cambiando, ya no hacían lo de siempre, ya no rellenaban huecos, ya no ponían pegatinas tontas, ya no copiaban cosas sin sentido, se sentían felices.

Un día le dijo una compañera a "Valiente": "Hay demasiado ruido en tu clase, estás molestando a los demás. ¿Cómo has podido llegar a esto con lo recto que eres normalmente?, ¿con lo bien que llevaba antes  a tus niños y niñas?, ¿con lo calladitos que los tenías antes?, ..."

Otro compañero le dijo una mañana que por qué tenían que venir los padres a su clase. Que eso estaba mal, que los padres luego cotillean de lo que hacíamos aquí dentro, que ellos no tenían derecho a entrar y salir a cualquier hora del día, que esto no era una feria sino algo serio. También se quejaron porque el pobre "Valiente" sacaba a los niños al patio, los llevaba a cualquier hora a la biblioteca, al salón de actos, al pabellón del cole, a la sala de ordenadores…, los ponía tirados en el suelo con sus libretas y sus lápices y allí los niños escribían y dibujaban, eso era algo raro, “no eran posturas para los críos”, decía una compañera. Pero "Valiente" no solo sacaba a los niños al patio, sino que los montaba en autobús cada dos por tres y se los llevaba  a unas ruinas medievales, a una obra de teatro, a un museo, a dar un paseo por la calle, a observar algo al campo…. Esto también causó revuelo entre sus compañeros que se sintieron acosados en algún momento por las familias de sus alumnos que les pedían que sacaran ellos también a sus hijos e hijas, pero claro ellos cobraban muy poco para tanto esfuerzo…. Un día tuvo que escuchar “claro, como no tiene libro… están todo el día jugando, a saber cómo van a aprender a leer y escribir estos niños”.

"Valiente" tuvo que hacer de tripas corazón en todas esta situaciones y "morderse la lengua" en muchos momentos, pero siempre tuvo una sonrisa, siempre tuvo palabras amables para sus compañeros y compañeras, sabía que solo era cuestión de tiempo, necesitaba ese tiempo para poder recabar la información necesaria, las pruebas de que lo que él hacía en su clase, con su alumnado estaba bien, que digo bien, estaba inmejorable. Y ese tiempo pasó, y los niños y niñas de su clase se convirtieron en mayores, cumplieron 6 años y tenían que pasar a otra etapa, tenían que subir a primero y… magia potagia ¡sabían leer y escribir! y sin nescidad de libros y fichas, además eran creativos, eran autónomos, eran divertidos, eran autosufientes, eran empáticos con los demás, y estas pruebas fueron las que "Valiente" mostró al resto de su claustro, ese día fue un día especial, "Valiente" era feliz, y esa felicidad se contagió a algunos de sus compañeros más “afines” y "Valiente" tuvo la oportunidad de  poder mostrar lo que él hacía en cu clase a otros maestros de su colegio sin necesidad de esconderse o sentir vergüenza y esos compañeros vieron que tampoco era algo tan descabellado lo que en esa clase ocurría y algunos de ellos se contagiaron de esa forma de trabajar, "Valiente" los convenció. Incluso les preparó un proyecto entero para que no sintieran el peso del trabajo la primera vez, les hizo fácil el camino y se sintió feliz porque ya no estaba solo y, en ese momento, pudo abrir las puertas de su clase de par en par y gritar al mundo “aquí estoy”. Pero en este proceso aun quedaban algunos compañeros recelosos que, al verse un poco acorralados por la situación, se subieron al carro y se contagiaron por la envidia, no les quedó otra salida que cambiar su forma de ver la educación y no solo de verla sino de hacerla.

Con el paso del tiempo esos compañeros que se contagiaron por envidia se acostumbraron tanto a la nueva forma de trabajar que hoy en día hacen una maravillosa labor dentro de sus aulas y hacen felices a los niños y niñas, porque en definitiva, esa es la primera y fundamental labor de un maestro, hacer de los colegios, de las clases, fábricas de sonrisas.

Basada en hechos reales. Cualquier similutud con la realidad es mera coincidencia……..

Valoración media
0
Tu voto: Ninguno
0
Tu voto: Ninguno
Compártelo con un amigo
X
Recomendar a un amigo
Comparte este post en: | Más

Deja un comentario

El contenido de este campo no será publicado.
  • Web page addresses and e-mail addresses turn into links automatically.
  • Lines and paragraphs break automatically.
  • Allowed HTML tags: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd> <p> <b> <br>

CAPTCHA
Esta pregunta se realiza para comprobar que eres una persona.
Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image.
To prevent automated spam submissions leave this field empty.

archivo del blog

Escúchanos

enlázanos

Comunidad en Procomún